Claudio Fuentes y la crisis política por la rebaja de condenas: «¿Por qué el Presidente Kast no le pide la renuncia al ministro Rabat?»
La polémica por los decretos de rebaja de penas concedidos a condenados por delitos sexuales ha desencadenado una severa turbulencia política en el Palacio de La Moneda. En este escenario, la salida del exsubsecretario de Justicia, Luis Silva, lejos de dar por cerrado el conflicto, terminó abriendo nuevos interrogantes sobre el manejo comunicacional y la toma de decisiones del gobierno encabezado por el Presidente José Antonio Kast.
Durante su habitual análisis político en Palabra Que Es Noticia, el profesor y director del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad Diego Portales (ICSO UDP), Claudio Fuentes, abordó en profundidad el estancamiento de esta crisis. Para el académico, la gran duda sin responder reside en la continuidad del titular de Justicia. Por esta razón, el especialista planteó de forma directa el núcleo del problema: «¿Por qué no le pide la renuncia al ministro de Justicia, Rabat? Esa es la gran interrogante de esta semana».
Las cuatro razones que explican la urgencia de una renuncia
Además de la drástica caída en las encuestas de opinión pública, la crisis actual abarca dimensiones institucionales que comprometen la agenda legislativa y la cohesión del oficialismo. Según explicó Claudio Fuentes, mantener al secretario de Estado genera un desgaste inoficioso para el Ejecutivo en un momento clave.
En esa línea, el analista detalló los factores que presionan por una salida inmediata: «Hay varios factores: una baja aprobación, errores políticos reconocidos ya por el gobierno, una tensión muy fuerte dentro de la coalición y la acusación constitucional. Una renuncia evitaría la acusación; la acusación constitucional va a extender este conflicto por lo menos tres semanas. Por lo tanto, es un desangramiento que a todas luces no le conviene al gobierno tener más cuando se está discutiendo el presupuesto».
Por consiguiente, el estancamiento de la autoridad en el gabinete sobrepasa el ámbito estrictamente administrativo. Ante las defensas corporativas de la administración, Fuentes fue enfático al diferenciar la dimensión normativa del impacto político: «Esto no es un tema jurídico, esto es un tema político». Asimismo, añadió que aunque las gestiones administrativas parezcan reglamentarias, la interrogante de fondo apunta al criterio público de la medida: «Impecable en términos jurídicos de que se respetaron las normas. Acá efectivamente pudieron haberse respetado las normas, pero hay una pregunta sobre el criterio político que primó para tomar estas decisiones y activar este tipo de decretos de rebaja de pena».
Las hipótesis tras la permanencia del ministro Rabat
Frente a la inacción del Mandatario para remover al ministro, diversos sectores políticos intentan descifrar las motivaciones del Jefe de Estado. En consecuencia, Claudio Fuentes expuso las principales explicaciones que se barajan en el debate nacional sobre esta resistencia al cambio.
Al respecto, el académico argumentó: «Podría ser la lealtad con el ministro, es decir, que el Presidente confía en el criterio del ministro y cree que hay un vínculo importante de sostener. Lo segundo es la convicción respecto de las decisiones que se han tomado. Es decir, que el ministro ha convencido al Presidente y a todo el gabinete de que efectivamente acá se hizo lo que correspondía hacer y no había otro camino».
Sin embargo, esta defensa del gabinete choca con el traspié que representó la salida del exsubsecretario Luis Silva. Sobre este punto, Fuentes cuestionó el manejo temporal del conflicto por parte de La Moneda: «Hay algo que todavía no sabemos: ¿por qué se sigue sosteniendo a un ministro que debió haberse ido del cargo el viernes pasado? A mi juicio, el viernes pasado se desactivaba todo. Sin embargo, se sigue aferrado a la tesis de que acá se actuó correctamente».
La falta de conducción en un sistema presidencial
Por otro lado, la crisis ha puesto a prueba la capacidad de mando del Mandatario y la articulación de su equipo directivo. En los sistemas presidenciales, la conducción firme resulta indispensable para encauzar los problemas gubernamentales y ordenar a la propia coalición.
No obstante, el director de ICSO UDP advirtió una desconexión en las vocerías y en la disciplina interna del Ejecutivo. Fuentes profundizó en este déficit de liderazgo señalando: «En un sistema presidencial, lo que se espera es que el Presidente baje la línea. Pero el problema es que tenemos un Presidente al cual no le hacen caso». Por consiguiente, las versiones contradictorias entregadas por las autoridades no hacen más que profundizar la confusión comunicacional del gobierno.
La oportunidad de un reajuste y la prueba con la ciudadanía
Frente al complejo panorama político, el analista considera que el gobierno se encuentra en un punto de quiebre que exige abrir el gabinete a las fuerzas tradicionales de la derecha. Por lo tanto, un ajuste profundo permitiría dar estabilidad al diseño gubernamental y mejorar las coordinaciones parlamentarias.
En este sentido, Fuentes sostuvo: «Tú tienes la oportunidad de sentar al oficialismo y hacer una reingeniería. Este es un momento para hacer ese tipo de cambio. Para que entren los partidos de la derecha tradicional al gobierno».
Finalmente, el analista remarcó la distancia observada entre el discurso oficial y la percepción pública. Al evaluar las intervenciones del Mandatario en encuentros empresariales frente a la tensión interna, concluyó con una reflexión crítica en Palabra Que Es Noticia: «La presencia del Presidente en ENADE fue decepcionante. Detrás tenía la crisis política más grande que ha tenido este gobierno desde que se instaló. Era como vivir Alicia en el país de las maravillas. ¿Cómo le hablas a una ciudadanía que te rechaza en un 70 y tantos por ciento?».

