«En el siglo XVIII un grupo de personas acomodadas de Chillán decidió pactar con el diablo en danzas nocturnas en el bosque»
Rituales coloniales, actas secretas de logias masónicas, juicios por brujería en Chiloé y sesiones espiritistas forman parte del entramado documental que el escritor e historiador César Parra reúne en su nuevo libro. El libro se titula La historia de Dios y el diablo en Chile.
En conversación con Andrea Moletto y Álvaro Paci en Palabras Sacan Palabras de Radio Futuro, el autor abordó este conflicto ancestral entre el bien y el mal. Este conflicto cruza la historia nacional desde antes de la conformación de la República.
Las consecuencias de la fe ciega
Parra enfatizó que su investigación busca examinar cómo distintas figuras históricas actuaron movidas por la convicción de representar fuerzas superiores. Esto derivó en hechos tanto luminosos como trágicos.
«El alma es una poderosa bomba nuclear que todos llevamos dentro y que debemos aprender a administrarla y a quererla… es como ese capítulo de Bart Simpson cuando le vende su alma; solamente cuando no la tenemos la echamos en falta», explicó el escritor.
La Inquisición de Chillán y los pactos de la élite
Uno de los episodios más reveladores abordados en la entrevista fue el caso de la Inquisición en Chillán durante el siglo XVIII. A diferencia de la creencia común de que las prácticas esotéricas estaban confinadas a sectores populares, los archivos coloniales enviados a Lima documentan que personas de familias acomodadas organizaban danzas nocturnas en los bosques. Así buscaban sellar supuestos pactos con el diablo.
El autor explicó que estos grupos lograron eludir los castigos de la Inquisición limeña gracias al poder económico e influencias de sus familias.
«En el siglo XVIII un grupo de personas acomodadas de Chillán decidió pactar con el diablo en danzas nocturnas en el bosque. Llamó la atención de la Inquisición de Lima, pero se terminaron salvando por los pelos simplemente porque era gente de dinero».
Las dos caras del demonio en la cultura popular
Durante el diálogo en la 88.9, se analizó cómo la figura del diablo ha evolucionado en el imaginario colectivo chileno. Actualmente, coexisten dos representaciones paralelas: el diablo engañado del folclore (propio de los relatos de Pedro Urdemales) y la encarnación del mal absoluto o bien ontológico.
César Parra concluyó que la tentación más compleja se presenta cuando el mal se reviste de discursos ideológicos o promesas de libertad. Así, convierte la fe y la superstición en espejos de la propia condición humana.

