Guerra dentro del punk: La sonora carta de despedida de The Ramones con la que acusaron a sus rivales de plagio
Poco después de publicar su segundo álbum, The Ramones comenzó 1977 con el pie derecho. Ese año, el cuarteto de Queens lanzó «Sheena Is a Punk Rocker», single con el que presentaron lo que luego fue «Rocket to Russia».
Lanzado el 4 de noviembre de ese mismo año, es considerado por muchos una obra ejemplar que, sin embargo, no consiguió el éxito comercial esperado. Y cómo no, The Ramones siempre tuvo claro quién era el culpable, con nombre e incluso apellido: los Sex Pistols.
Ha pasado el tiempo, y aunque los británicos siguen siendo considerados el estándar visual del punk, hoy los Ramones son posiblemente uno de los mayores referentes del género al otro lado del Atlántico.
La comedia negra de The Ramones
Su lírica presenta un crudo humor negro. Algunas canciones referencian las vivencias de Joey y Dee Dee Ramone respecto de un trastorno obsesivo-compulsivo y el abuso de narcóticos, respectivamente.
«Rocket to Russia» se publicó en una era crucial para la contracultura, en un tiempo en el que la prensa musical comenzaba a elevar a distintas agrupaciones. Ante la creciente popularidad de grupos como The Clash, The Damned, Blondie o los mismos Ramones y los Pistols, se creía que el punk sería la tendencia musical dominante.
En una línea similar, Johnny Ramone llegó a declarar en su autobiografía que «creía que acabaríamos siendo el mejor grupo del mundo. Que los Ramones, los Sex Pistols y los Clash nos convertiríamos en las mayores bandas, como los Beatles y los Rolling Stones. Que el mundo mejoraría y dominaríamos las estaciones de radio».
Para su gran desilusión, el álbum tuvo que conformarse con la posición 49 en la lista Billboard 200. Por otra parte, la entrega fue altamente destacada por la calidad de su producción y sonido, muy distante de sus primeros trabajos. Aún así, la banda no estaba contenta, ya que atribuyeron las bajas ventas al disruptivo grupo de Johnny Rotten.
La batalla contra Sex Pistols
El primer día de las sesiones, el guitarrista presentó a sus compañeros «God Save the Queen», el afamado single de Sex Pistols. Frente a las similitudes sonoras que el músico logró identificar, aseguró que prácticamente era «una copia» de las canciones de Ramones.
Su desprecio hacia los ingleses no hizo más que aumentar cuando se convencieron que el errático comportamiento de sus rivales había afectado la imagen del género en general. Tras el debut de los Pistols en la televisión norteamericana, la guerra fría del punk había comenzado.
De acuerdo con declaraciones de la época, los Ramones sentían que la trayectoria de «Rocket to Russia» iba «medianamente bien». Después, todo cambió: «Arruinaron totalmente nuestros planes», sentenciaron.
A pesar de todo, los Ramones se convirtieron en un fenómeno único. Así, los himnos presentes en su grandioso LP de 1977 lograron influir más allá del continente, volviéndose todo un símbolo incluso para los grupos británicos que sucedieron a los Pistols.


